domingo, 4 de mayo de 2014

UNO LOS DOS

Estas allí...en silencio,
mientras yo camino regando las flores de mi jardín,
tu te escondes, solo quieres verme que sea feliz
de otro modo, no tendrías el valor de espiarme así.

Lo has hecho año, tras año
no importa si a tu corazón le hace daño.
Son esas cosas del alma que no entendemos
mientras el tiempo nos roba lo que nos merecemos.

Mi cabello se emblanqueció,
el tuyo hace mucho tiempo.
Si, el tiempo, el que creí mi amigo
rompió el acuerdo que teníamos, lo confieso.

Me escuchas hablar y sonreír,
con el otro, el que si decidió quedarse aquí.
Lo soñaste, o lo viste...lo recuerdas?
Pues se hizo realidad y me enseño a ser feliz.

Me pregunte muchas veces, que guardaba tu alma tan cobarde
que me forzó a irme de tu vida aquella tarde.
Ahora que siento tu presencia clandestina a mi espalda te digo,
a ti...¡Si te hablo a ti! El que se hizo mudo testigo del dolor de amarte.
¿Que ganaste con haber puesto tanta distancia entre los dos?
Si tu mente y tu cuerpo me extrañan,
Si el recuerdo de tus caricias, aun en la felicidad construida
me muerden la razón y me dicen,
que en un lugar que solo es mío, siempre seremos uno los dos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario